Corazón de arquitectura

Este blog está dedicado a la investigación, re- valorización, difusión y conservación del Patrimonio tangible e intangible de la ciudad de Rosario, a través de postales antiguas, notas del autor, fotografías históricas y actuales de los hitos edilicios de una ciudad que concentra obras de los arquitectos más importantes de la época de oro de la arquitectura nacional y destacadísimos profesionales de actuación local que forman el corpus patrimonial de Rosario.

Autor: Arquitecto Pablo Mercado
Tuitter: @pmercado10
email: pmercado400@gmail.com
Colaboracion especial: Ana María Ferrini

domingo, 18 de marzo de 2018

Emilio O Schiffner


Autor: arq. Pablo Mercado, 

Este texto se publicó en la revista del Teatro "El Círculo" de Rosario en el año 2002

"La historia de Emilio O Schiffner es la historia de muchos hombres ciudadanos del mundo y rosarinos por adopción. Es tal vez el paradigma de la Argentina construida por el inmigrante en base a las leyes y el capitalismo.

Pocos datos tenemos sobre su vida, pero el hecho de ser un personaje público y un hombre de negocios nos permite conocer anteriores semblanzas que se escribieron sobre él, así en 1911 en el libro: Impresiones de la República Argentina en el siglo XX Nos dicen: “…la opinión de un comerciante próspero que ha pasado los mejores años de su vida en la Argentina, es digna de mención, pues habiendo llegado a la meta de sus aspiraciones, puede ahora con imparcialidad y capacidad deducir de su vida las lecciones prácticas de la experiencia. El señor Schiffner, conocedor de los medios contradictorios que ofrece la Argentina para la prosperidad de los hombres de negocios, manifiesta con firme convicción que el país se halla ahora en mejores condiciones que nunca, y que el capital no es necesario para la fortuna, y que solo es indispensable el conocimiento del país, el del idioma, y un trabajo asiduo. Estas aptitudes que están al alcance de todos, son en su opinión la fuente del éxito.”[1]

Nació en Suiza[2], en el Cantón Schaffhausen de gran influencia alemana, llegó a nuestro país en 1874, a los 28 años de edad. Pasó su práctica comercial en Breslau, Viena y Nueva York; pero carecía absolutamente de capital. Su primer empleo fue el de contador de la casa Mantels y Pfeiffer en Buenos Aires; después se hizo vendedor, con cuyo motivo estudio las condiciones comerciales de muchas provincias. La experiencia le mostró la expansión mercantil que ofrecía las necesidades de los pueblos agrícolas argentinos y en 1882 estableció una sucursal en Rosario, para la misma firma de Buenos Aires, dedicada a toda clase de negocios[3]. En pocos años fue socio principal y durante un gran período la casa giró bajo el nombre Schiffner y Cía.[4], esta empresa contaba con un muelle conocido como barraca Schiffner y Cía. ubicado en la zona, hoy conocida como Barrio Refinería, en los terrenos al sur de la refinería de azúcar propiedad de Ernesto Torsquinst .

Emilio O. Schiffner -de 41 años-se casó con Rosario de Larrechea -de 31 años- en la Capilla de Santa Rosa de la ciudad de Rosario el día 19 de enero de 1888. Fueron testigos la Señora Clodomira de Larrechea y el señor Julián de Bustinza.
En Europa residían en Chauvigny, donde tenían una residencia y también en Geneve en Suiza. Cuando venían a la Argentina sabían hospedarse largas temporadas en el Plaza Hotel de Buenos Aires (1907) y en el Bristol Hotel de Mar del Plata[5].
Este matrimonio tuvo dos hijas mellizas: Emilia -que se casó con Carlo Valenti Gonzaga, Conde de Arrivabene, de cuya unión nacieron Opprandina y Moreschina Gonzaga Schiffner de Larrechea- y Rosario, que se casó con un Gonzaga, hermano de su cuñado, quien pierde la vida en la primera guerra mundial. Se casa posteriormente con el Conde Sergio Zouboff, tuvieron casa en buenos y construyeron el Hotel Lancaster, donde residían, de este matrimonio nació Tatiana Zouboff Schiffner, quien falleció trágicamente en un accidente en Punta del Este, en 1957. En Memoria y recuerdo de esa hija su madre realizó una millonaria donación de objetos de arte al Museo Nacional de Arte decorativo, Conocida popularmente como “Colección Zouboff”[6].

Fundó junto con Blas Quintín Munuce y Emilio D. Ortiz[7] la colonia conocida como Pueblo Schiffner, en la provincia de Santa Fe[8].

El Banco Provincial lo tuvo como uno de  sus directores…

Participó en la Comisión Directiva de la Bolsa de Comercio de Rosario -fue tesorero del período 1886/88 de la Cámara Síndical; vicepresidente -desde 1890 hasta 1891-; vocal desde 1895 hasta 1896 y Presidente de la Cámara de Comercio desde 1898 hasta 1899[9], período en que el Centro Comercial de Rosario pasó a denominarse Bolsa de Comercio de Rosario.[10]

En 1888 funda con un grupo de empresarios la Compañía de Seguros "La Rosario", entre quienes estaban(..). Esta empresa tuvo su sede en calle San Lorenzo 1121 y luego, hacia el año 1929, encomienda al arquitecto Alejandro Bustillo el edificio de rentas de calle Urquiza y Entre Rios. En Buenos Aires su sede estaba en Avenida de Mayo 715. Schiffner fija en alguna correspondencia su domicilio en Buenos Aires en esta misma dirección.

Fundó también la Compañía Nacional de Petróleos de Buenos Aires

Participó de la función pública; durante mucho tiempo fue concejal Municipal de Rosario, y llegando a vicepresidente del concejo Municipal, en el mismo período en que Luis Lamas fue Intendente

Formó la Compañía Inmobiliaria Schauffhausen[11] que administraba sus bienes.

El proyecto ganador del concurso para un teatro en Rosario fue el de los arquitectos ingenieros Victor Cremona y Silvio Contri[12]

Cuando E. Schiffner compra la obra del teatro llama a concurso de precios[13], se presentan diferentes profesionales para cotizar los precios de diferentes rubros como: I albañilería y II escaleras: Ing. arq. George Goldammer; Enrique Ghermandi -con estudio en Alvear 265 de Rosario-; Durelli & Turín -empresa constructora de reconquista 268 Bs. As.-; Juan Gaggera; Felipe Censi; Vittori Bianchi -constructor de obras de Viamonte 2362, Bs. As.-; para III carpintería y IV aberturas: Goldammer; Gaggera; Censi; Baridelli y Pini; Cremona; S. Vila y Cía. En VI Herrero y fierros. VII Hojalatería. Cloacas y aguas corrientes: Goldammer; Ghermandi; Durelli; Gaggera; Censi y Vittori Bianchi.  En el VIII yesería Goldammer; Ghermandi; Durelli; Gaggera; Censi; Bellachio. Para XIX marmolería se suma Casabella y para X pintor, solamente se presentan Goldammer; Gaggera y Felipe Censi. En este concurso es elegido George Goldammer quien finaliza la obra."




                                                                                    
NOTAS


[1] Impresiones de la República Argentina en el siglo XX, 1911, Ed.  Loyd.
[2] Nació en 1846.
[3] Esta casa vendía cajas fuertes, arados, semillas e implementos para el hombre de campo.
[4] Este dato se encuentra en la Biblioteca de la Bolsa de Comercio de Rosario En se publicado 1901 se produce un pleito y se disuelve la sociedad entre Mantels y Pfeiffer y Schiffner.
[5] Así lo atestiguan las cartas con membretes de estos hoteles, que permanecen en el Archivo del Teatro.
[6] Los datos familiares fueron aportados por el CPN. Martín Munuce, en base a una recopilación del Sr. Néstor D. de Larrechea.
[7] Nació en Buenos Aires en 1851, y se educó en Rosario. Fundo las colonias agrícolas de “San Jorge”, “Sastre”, “Concepción”, “Ortiz”, “La Jerva” (10.800hectáreas, donde estaba su casa de descanso) y “Las Bandurrias” en Santa Fe y “Armando” y “Marcos Sastre” en Córdoba. Fue Senador Provincial  y Concejal Municipal. Fue por un largo período Vicepresidente de la Sociedad de Seguros “La Rosario, Fue presidente de la Liga del Sur y de la Liga de Observancia Dominical. Fuente: Impresiones de la República Argentina en el siglo XX , 1911, Ed.  Loyd.
[8] En 1893 presentaron ante el Ejecutivo provincial  la solicitud de aprobación de la traza de la colonia y pueblo de Landeta, según planos de los agrimensores Leslie G. Barnett y Tomás de Panfils. El lote de 13.448 hectáreas fue inicialmente de Schiffner, Ortiz y Landeta, por compra efectuada el 16 de diciembre de 1892 al señor Guillermo Kemis. En 1893 Landeta vende a Munuce su parte indivisa, pero la nueva sociedad respeta y conserva el apellido de este. El loteo es aprobado el 19 de junio de 1893. En 1899 el vecindario de Landeta solicita al gobierno que se sustituya el nombre por el de Schiffner aduciendo que “…hace como tres años que pasó a ser la Colonia de exclusiva propiedad de Don E. O. S. y… desde este cambio de dueño son incesantes los beneficios que venimos recibiendo del inefable señor Schiffner…”. En 1905 se insiste con este pedido destacando lo realizado por Schiffner: “en momentos difíciles porque ha atravesado la provincia en su ramo de agricultura ha usado de toda clase de consideraciones con los colonos y  vecinos..., evitando así la despoblación y la miseria en muchos hogares. Además ha hecho construir de su propio peculio un edificio con suficiente comodidad para que viva la autoridad local, ha donado una regular suma de dinero para la construcción de la iglesia que tenemos actualmente (el primer oficio religioso se celebró el 8 de setiembre de 1904) y el terreno que ya está a favor de la Curia y finalmente nos consta que esta dispuesto a contribuir con el terreno y una suma de dinero que próximamente se gestionará”. El 26 de octubre de 1905 el ejecutivo provincial resuelve sustituir el nombre de Pueblo y Colonia Landeta por el de Pueblo Schiffner. El 2 de diciembre de 1911 la empresa del ferrocarril Central Argentino libra al servicio Público una nueva estación, la de Landeta, ubicada unos kilómetros al sur del centro urbano de la Colonia Schiffner, pero dentro de la jurisdicción, se produjo una inmigración hacia el área que despobló el núcleo original. En 1932, la zona que había crecido junto al ferrocarril cambió su nombre por Colonia Landeta. Datos extraídos del Archivo General de la Provincia de Santa Fe. Rep. A.G.P. Nº 4.093/92. Suministrados por el CPN. Martín Munuce.
[9] Boletín oficial de la Bolsa de Comercio del Rosario, Rosario, 1934.
[10] De Marco, MA; Ensinck OL. Los Cien años de la Bolsa de Comercio de Rosario. Esc. de Artes Gráficas del Colegio San José, Rosario, 1984.
[11] En honor a su lugar de nacimiento
[12]El arquitecto ingeniero italiano Silvio Contri proyectó el edificio para la Secretaría de Comunicaciones (1904-1911) en el DF de México. Uno de los sueños de Porfirio Díaz era que México fuera reconocido en el mundo como un país moderno y próspero. Entre las medidas que adoptó para proyectar esa imagen, estuvo la construcción de grandes edificios con todos los adelantos técnicos de la época; así surgieron el Palacio de Correos, el gran Teatro Nacional, que ahora es conocido como Palacio de Bellas Artes, y el Palacio de Comunicaciones. Arquitectos italianos de renombre fueron contratados para realizar las obras; de las dos primeras fue responsable Adamo Boari y de la tercera Silvio Contri. Este último inmueble tenía como propósito albergar a la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, dependencia esencial para el desarrollo económico que buscaba la administración porfirista, por lo que se ordenó que su sede fuera imponente. Silvio Contri diseñó un edificio ecléctico, que algunos críticos definen como neorrenacentista, de enormes proporciones, recubierto de cantera almohadillada y con elaborada herrería. En el interior contrasta un patio de dimensiones reducidas, con la monumental escalera. La decoración interior: tallas en madera, pinturas, yesos, herrería, mobiliario y demás, que nos hacen evocar a los lujosos palacios europeos; fue  realizada por el florentino Mariano Coppede y sus hijos. Los elementos decorativos de bronce, como los maravillosos faroles, las puertas y ventanas de herrería, fueron traídos desde Florencia, Italia. La construcción se inició en 1904, en el predio que había ocupado el hospital de San Andrés, célebre porque en su capilla se embalsamaron los restos del emperador Maximiliano de Habsburgo, antes de ser enviados a Viena. En 1911 fue inaugurado por Francisco I. Madero, haciéndonos recordar el dicho: "nadie sabe para quién trabaja". Años más tarde fue sede del Archivo General de la Nación y a partir de 1982 se estableció allí el Museo Nacional de Arte (Munal), que brinda un extenso panorama de la trayectoria seguida por el arte mexicano de la época prehispánica a nuestros días. En los majestuosos salones se muestran obras de arte de todas las épocas, entre las que sobresalen una magnífica colección de paisajes de José María Velasco, y otra de retratos de la famosa María Asunsolo, pintados por Soriano, Siqueiros, Diego Rivera y María Izquierdo, entre otros. En el vestíbulo se pueden admirar las soberbias esculturas Desespoir, de Agustín Ocampo; Malgré Tout, de Jesús F. Contreras, y Aprés l' Orgie, de Fidencio L. Nava. El inmueble tiene el atractivo adicional de estar frente a una de las plazas más bellas de México, la ahora llamada Manuel Tolsá, en homenaje al extraordinario arquitecto y escultor valenciano autor de la estatua ecuestre de Carlos IV, conocida popularmente como El Caballito, y del Palacio de Minería, ambas joyas principales de la plaza. Fuente Internet: www.jornada.unam.mx y en www.munal.com.mx
[13] Según lo documentado en la Biblioteca de la Asociación Cultural el Círculo, donde se conservan las cartas de algunas empresas y la lista que les fue suministrada.

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